Deriva génica

    En la transmisión de genes de una generación a otra se produce un reparto génico entre la progenie, denominado deriva génica. Este reparto no depende de reglas estrictas sino que está en cierto modo condicionado por el azar. Cada individuo de especies perpetuadas por reproducción sexual recibirá la carga genética de sus progenitores en los gametos o células sexuales, combinados de diversas formas.

    De este modo, en el reparto génico de una generación a otra interviene el azar. En un contexto amplio, esta dinámica estadística con respecto al tiempo de las frecuencias de alelos en una población finita se conoce por deriva génica. Sin embargo, en un sentido restringido, este término se refiere en particular a la variación que se produce en el genotipo de una especie debido no a las presiones de la selección natural, sino a mutaciones neutras, que no son beneficiosas ni perjudiciales para el individuo.

    Por su propia naturaleza, la deriva génica tiende a estabilizar el material genético de las poblaciones, con la consiguiente pérdida de variabilidad genética. No obstante, su combinación con los restantes factores define la dinámica de los cambios genéticos en las grandes poblaciones de una especie.