Francos

Conjunto de pueblos de origen germánico asentados al este del río Rin, que se introdujeron en el Imperio romano en sus años de decadencia y se convirtieron en la fuerza más poderosa de Europa occidental hasta el siglo IX, llegando a su máximo esplendor durante el reinado de Carlomagno.

Orígenes y evolución histórica

Las primeras referencias históricas aparecen a mediados del siglo III d.C., cuando existía una confederación de pueblos francos (franco significa “libre”), dividida en dos grupos: los francos salios, en el bajo Rin, y los francos ripuarios o renanos, en el Rin medio. Estos grupos, unidos por lazos lingüísticos y costumbres, eran políticamente independientes.

Realizaron incursiones en el Imperio romano, pero comenzaron pronto a colaborar con Roma, que les permitió asentarse en la Galia a cambio de asegurar la defensa de las fronteras. Vencieron, junto al Imperio, a los hunos de Atila en la batalla de los Campos Cataláunicos.

La descomposición del Imperio romano les permitió integrarse en sus territorios y organizar un poder independiente al tiempo que asimilaban la prestigiosa cultura romana. A finales del siglo V formaban un reino gobernado por la dinastía Merovingia, que dominaba parte de lo que hoy es Francia. Clodoveo I, su rey más destacado, derrotó a los burgundios en el este de Francia (Borgoña) y expulsó a los visigodos al sur de los Pirineos en el 507. Su conversión al catolicismo le otorgó el apoyo del Imperio Romano de Oriente.

Tras la muerte de Clodoveo I, el reino quedó dividido entre sus cuatro hijos, según las leyes de sucesión francas, iniciándose un largo periodo de guerras fratricidas. Surgió una nobleza poderosa y el poder efectivo pasó a manos de altos funcionarios. El mayordomo de palacio, cargo que se hizo hereditario, actuaba en la práctica como monarca. En el siglo VIII Carlos Martel, mayordomo de palacio, frenó el avance de los árabes tras vencerles en la batalla de Poitiers (732). Le sucedió su hijo, Carlomagno, quien fue coronado emperador de Occidente e inició la dinastía carolingia, que perduró hasta el siglo IX.